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Todo sobre bibliotecas

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Las diferentes tipos de bibliotecas

Dependiendo del tema que necesitas investigar, es posible que encuentres que diferentes bibliotecas podrían servirte mejor. Muchas personas no se dan cuenta, pero hay más de un tipo de biblioteca en la mayoría de las ciudades.

Otras bibliotecas incluyen:

Público: Esta biblioteca es la biblioteca típica, financiada por los el gobierno y los impuestos y existiendo para asegurarse de que la comunidad local tiene los libros que necesita sin tener que cobrar a nadie para leerlos.

Académico: Si necesitas investigar algo que es más complicado, dirigirte a una biblioteca académica puede ser una elección acertada. Estas bibliotecas a menudo se especializan en un area. Por ejemplo, puedes ir a la biblioteca de la escuela de medicina para investigar un tema relacionado con la salud. Otras posibles bibliotecas académicas incluyen ingeniería, enfermería, derecho etc.

Escuela: Mientras que las universidades y los colegios tienen sus propias bibliotecas, muchas otras escuelas  también lo hacen. Dependiendo de la investigación que quieres hacer, es posible que no puedas usar estas bibliotecas porque pueden no tener los libros que necesitas para investigar con éxito tu tema. Piensa en tu tema y lo que necesitas encontrar antes de dirigirte a una biblioteca de este tipo.

Otras bibliotecas: Hay otras bibliotecas que también están disponibles en tu entorno local, aunque es posible que tengas que llamar para ver si puedes utilizarlas.

Piensa en el tema que necesitas investigar y lo que esto podría significar en términos de que tipo de biblioteca necesitas. En la mayoría de los casos, una biblioteca pública funcionará bien, pero cuando necesitas acceder a la ultima información, las universidades ofrecen una colección más amplia de informacion.

Los nuevos sistemas informáticos

Es posible que no hayas utilizado el sistema de catálogo de tarjetas antes, por lo que los sistemas informáticos seran mas familiares de usar. Establecidos para ser faciles de usar, estos ordenadores ofrecen una gran cantidad de información.

Para asegurarte de que puedas encontrar lo que estas buscando, aquí hay algunos consejos para que los ordenadores te ayuden más eficazmente:

Ten tu título en mente. Si te diriges a la biblioteca, nunca esta mal tener los títulos que deseas en tu mente ya. Esto te permitirá escribir fácilmente los nombres de los títulos en el ordenador de busqueda de la biblioteca – Compruebe los nombres de los títulos antes de salir para la biblioteca.

Tambien recomendamos conocer los nombres de los autores. Si no conoces los títulos, tal vez conozes los nombres de los autores y expertos en el campo que estas investigando. Estos serán fáciles de introducir en lel ordenador para ver lo que puedes encontrar.

Escoje las palabras clave. Cuando estas investigando un tema específico, trate de elegir cinco palabras clave que aparecen con frecuencia en ese tema. Por ejemplo, si investigas “pérdida de peso”, también puede escribir “dieta”.

Vargas Llosa o la reivindicación del español

Acogemos con especial satisfacción la concesión del Premio Nobel de Literatura al escritor peruano Mario Vargas Llosa, un reconocimiento que, en el caso de este escritor, tiene un significado muy especial; no sólo porque con ello se hace Justicia al eterno candidato al Nobel, sino porque, además, se viene a reconocer la importancia y el valor de la segunda lengua más hablada del Mundo después del chino: el español.

Efectivamente, Mario Vargas Llosa como escritor hace ya bastantes años que merecía el Nobel de Literatura en reconocimiento de una vida al servicio de la Literatura con mayúsculas. Una vida en la que el autor de obras tan insignes como “La ciudad y los perros”, “Pantaleón y las visitadoras” o “La Fiesta del Chivo”, entre una miríada de obras más, obtiene al final el reconocimiento debido gracias a su última creación “Cartografía de las estructuras del poder y aceradas imágenes de la resistencia, la rebelión y la derrota del individuo”. Tras años en los que no pocas críticas han recibido algunos de los galardones concedidos por la Academia Sueca precisamente por lo injusto que resultaba el constante olvido hacia el escritor peruano en favor de autores que poco o nada han aportado a la literatura universal, injusticia a la que se unía el que, desde 1990, no se otorgara el Nobel de Literatura a ningún autor en español (recordemos que aquel año se otorgó a Octavio Paz).

Y es que Mario Vargas Llosa parecía resultar un personaje incómodo en este Mundo en el que lo “políticamente correcto” y el “pensamiento único” campan a sus anchas, líneas de pensamiento a los que la Academia Sueca estaba adscrita desde hace décadas, líneas ideológicas en las que el liberalismo y la defensa del individuo que desde siempre predicó el autor peruano tenían difícil cabida. Ciertamente, un personaje incómodo para una Academia Sueca adscrita tradicionalmente a la socialdemocracia. Academia que intentó eludir el merecido reconocimiento al autor peruano a toda costa, con decisiones muchas veces incomprensibles y rayanas incluso en lo ridículo. Efectivamente, Mario Vargas Llosa parecía un personaje molesto, siempre fiel a su ideario político y defensor de una lengua, el español, que muchos intentan arrinconar, especial y paradójicamente en España. Una combinación de pensamientos explosiva en nuestros días que le ha granjeado bastantes enemigos, especialmente desde el lado de la progresía.

Tras conocer que le habían concedido el Nobel de Literatura, Vargas Llosa afirmó que “este premio es el reconocimiento a una lengua moderna y atractiva” refiriéndose al español, “un reconocimiento al mundo del que vengo, el mundo de la lengua española”, afirmaciones que no son más que la reafirmación del compromiso del autor con la segunda lengua más hablada del Mundo, la lengua de Cervantes, del Siglo de Oro, la lengua de los Descubrimientos, la que hablan cientos de millones de personas y que más empuje y crecimiento ha tenido en las últimas décadas en todo el Mundo. Incluso allí donde se la persigue y se la prohíbe vulnerando los Derechos Humanos y Libertades Fundamentales, tal y como ocurre, paradójicamente, en muchas partes de España ante la pasividad y complicidad de sus autoridades políticas y culturales, ignorantes de que el Mundo se extiende más allá de las estrechas lindes de su villorrio y de que la lengua es un instrumento de comunicación y unión, no un arma arrojadiza y de división.

Ciertamente, coincidimos con Vargas Llosa en ese orgullo de pertenecer a la comunidad hispanohablante, una comunidad con luces y sombras pero que, desde luego, ha aportado y aporta a la cultura universal grandes obras, como las del propio Vargas Llosa. Las obras de este emblemático autor que nos acercan a historias y personajes muchas veces surrealistas; a la vez llenas de contenido en el que la defensa del individuo frente al colectivo y del racionalismo occidental frente a “experimentos” ideológicos que anteponen los delirios de unos pocos a la propia naturaleza humana. Unos personajes y contenidos elaborados y que no son más que el resultado de observar la sociedad que rodea al autor, la receta infalible para producir obras literarias que, con el paso de los años y, quizás, los siglos, se convierten en grandes obras de la literatura universal en la que el español ocupa y ocupará siempre un lugar importantísimo e imprescindible.

Pero Vargas Llosa es mucho más que un magnífico creador de historias y de personajes. Es, sobre todo, un intelectual en el sentido más amplio de la palabra; un intelectual que ha ido construyendo un ideario desde la lealtad a unos principios que en su juventud le llevaron a militar en la izquierda más radical para evolucionar hacia el liberalismo más ferviente, desengañado de aquellas ideologías que tanto daño hicieron y amenazan con hacer aún hoy día a América Latina y convencido de que la única ideología válida es aquella que tiene en su centro al individuo y su libertad frente al colectivo y la masa. Todo lo cual le ha granjeado enemigos de uno y otro lado, enemigos, en fin, del individuo y su libertad.

Y fue precisamente esa fidelidad a su ideario liberal la que le hizo dejar su país, Perú, cuando su incursión política contra el fujimorismo le valió una campaña de descrédito desde prácticamente todos los medios de comunicación controlados por el régimen. Recalando en su huida en España, en concreto en la Barcelona cosmopolita e integradora de antaño, muy diferente a la excluyente y provinciana de hoy, una ciudad que le recibió con los brazos abiertos y le permitió convertirse en el gigante de la literatura y del pensamiento occidental que es hoy; no en vano, al conocer la noticia de la concesión del Nobel, Vargas Llosa afirmó que “España me salvó de convertirme en un paria, la quiero muchísimo”. Un agradecimiento que nos muestra la humildad de quien obtuvo la nacionalidad española para ofrecer a nuestro país lo mejor de si mismo, de su obra, de su pensamiento, desde la sencillez y el trabajo, aportando a nuestra literatura universal un nuevo valor, un nuevo nombre que se inscribirá con letras de oro junto a los grandes nombres de la literatura española que han ido forjando durante siglos una de las lenguas más dinámicas y pujantes, símbolo e instrumento de comunicación de una de las comunidades de hablantes más rica y abierta del Planeta: la comunidad de hispanohablantes.

Por fin se ha hecho Justicia con uno de los más grandes de la literatura española, con lo que se hace Justicia también con una de las más grandes y universales literaturas: la española. Se hace así Justicia también con la segunda comunidad más importante de hablantes del Planeta, lo que debería hacernos reflexionar a los hispanohablantes y tomar conciencia sobre el patrimonio que compartimos cientos de millones de personas y que empleamos día a día como herederos de siglos y siglos de Historia que han ido conformando un tesoro común que Vargas Llosa modela como nadie para acercarnos a la realidad que nos rodea construyendo historias y personajes que quedarán por siempre en la memoria común de todos los que hablamos y queremos esta gran lengua: la lengua española. Enhorabuena a Mario Vargas Llosa y a todos los que nos enorgullecemos de tener la inmensa fortuna de poder disfrutar de su obra.

Cómo crear el hábito de lectura

Lo más difícil de leer es crear el hábito de lectura. Los pasos previos parecen simples, cómo la elección del libro. A priori todo el mundo sabe como se coge un libro, lo sabe abrir y empezar. Pero este post se va a centrar en como hacer este proceso de forma continua. Seleccionar un libro y leerlo en 3 años y no volver a coger otro libro hasta los siguientes 3 no es un buen ejemplo de lector asiduo.

En este post, vas a saber leer. Como adquirir un hábito de lectura diario sin abusar. Porque tampoco hay que abusar de ello, sobre todo si no se tiene la costumbre de leer nunca. Esto solo forzaría un rechazo a los libros que luego es muy difícil de quitar.

Como crear el hábito de lectura

  • Elige un buen lugar. Busca un sitio tranquilo. Un lugar en el que no tengas distracciones, olvídate del móvil, del whatsapp. Esto tiene que ser un rincón de paz solo para ti. Las condiciones ambientales de la sala también influyen, necesitas un lugar cómodo con una buena iluminación y buena ventilación. Con esto te concentrarás mejor en lo que estás leyendo. Además, asociarás este rincón como tu rincón de lectura, donde desarrollarás tu hábito. Tu rincón te invitará a leer cada vez que lo veas.
  • Escoge un libro que no sea denso. No hace falta empezar con El Quijote, podemos escoger acorde a nuestros gustos un libro más pequeño. Lo importante es leer.
  • Lee con la mente abierta. No prejuzgues jamás un libro por la portada. A menudo se dice esto de las personas, pero para los libros también vale. A veces el dibujo de la portada o la propia reseña esconden más de lo que dicen, dale siempre una oportunidad al libro que tienes en las manos.
  • Lee para entender. No hay que leer porque yo lo digo, o porque lo aconsejen, debes hacerlo porque a ti te gusta. Concéntrate en tu lectura y descubre la aventura que el autor quiere que vivas.
  • Empieza con pequeñas dosis de lectura. Cuando empecemos con la lectura tenemos que señalarnos unos objetivos realistas. Lo que en economía llamamos objetivos SMART también puede aplicarse a nuestro objetivo de crear un hábito de lectura. Tenemos que tener objetivos realistas, no hace falta que leamos cada día un capítulo entero, unas pocas hojas cada día hasta que seamos capaces de aumentar el número. Tenemos que ser constantes pero sin abusar.
  • Disfrutar. Es lo más importante de todo. Tienes que ser feliz leyendo, disfrutar de lo que haces es lo que más te ayudará a crear un hábito de lectura duradero en el tiempo.

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